jueves, 31 de enero de 2008

Cocina fácil para Diana: chipirones con salsa de guisantes

Siempre que hacemos salsitas, solemos añadir guisantes, entre otras hortalizas, para completar el plato y darle un puntillo de color, pero conozco a mucha gente que los consideran "metralla", algo que está ahí pero que no saben muy bien "pa qué", como el laurel de los arroces, los granos de pimienta enteros o las chirlas.
Amigos metrallistas, los guisantes están ricos, vale que no se pueden pinchar ni llevar bien a la boca con un tenedor, o que a veces tienen la piel mas dura que la cara de J. J. Vázquez...pero si les dais una segunda oportunidad, podreis descubrir sus magníficas cualidades.
La mejor forma para volver a "ajuntarlos" es triturándolos y ligando una salsa con ellos. Ojito al dato:


Chipirones con salsa de guisantes (2 personas)

- 1/2 k de chipirones limpios (los venden así en las pescaderías, blanquitos, con sus tentáculos dentro y un palillo a modo de cierre). También se pueden comprar enteros y limpiarlos y rellenarlos en casa, pero me da a mi que no...
- 1/4 de cebolla (la cuarta parte de una cebolla)
- 1 puñado de guisantes
- 1 diente de ajo
-1 cucharada de pimentón
-4 champis para acompañar
- aceite de oliva y sal
- 1 toque de molinillo de pimientas variadas

Se pone en una sartén 5 cucharadas de aceite de oliva. Se limpian los champis, se cortan en 8 trozos cada uno. Se rehogan con un poco de sal en este aceite. Una vez estén dorados, se sacan y se reservan aparte, escurriéndoles bien el aceite.
En esa misma sartén se añade la cebolla cortada en cuadraditos con el ajo entero, cuando estén pochados (10 minutos a fuego medio-bajo) se añaden los chipirones. Se sofríen a fuego medio 10 minutos con un poquito de sal.
A continuación se añade el pimentón y los guisantes sin descongelar. Se le da un par de vueltas y se añade 3/4 partes de un vaso de agua. Se deja cocer 15 minutos.
Se sacan entonces los chipirones de la sartén y el resto del contenido de ésta se pone en el vaso de la batidora. Se tritura dejándo una salsa muy fina (si estuviera muy espesa, añadir agua hasta que sea una crema fluida). Podeis pasarla por un colador si quedaran grumitos.
De nuevo en la sartén se ponen los chipirones, los champis y la crema-salsa de guisantes. Se le pone un toque de pimientas, se prueba de sal y si es necesario se añade algo más. Cuando comience a hervir, se pone el fuego muy bajo y se dejan mezclar los sabores durante 3 minutos.
Servir con arroz blanco, o puré de patatas, o pasta hervida.

PD: Los de la foto los limpié en casa. No les retiré la pielecilla exterior, de ahí que se quedaran rosados, por el efecto de los pigmentos de ésta.

martes, 29 de enero de 2008

Chup, chup: conejo con tomate.


El conejo, aparte de polémicas navideñas gubernamentales, es una carne en desuso y sin embargo, de grandes cualidades nutricionales (proteínas de calidad, baja en grasa y en sodio, muy digestiva, etc).
Mucha gente le achaca un sabor marcado, y puede que sea verdad, puesto que a veces te encuentras en las tiendas especímenes de un tamaño un tanto gigantón.

En casa tenemos la suerte de comer los conejos que crían mis padres y la verdad que es una carne exquisita y muy tierna. En arroz o paella, en salsa, al horno, al ajillo o con tomate están de lujo y no es necesario elaboraciones muy complicadas para sacarle el mejor partido.

La receta que hoy os presento es una forma tradicional de prepararlo en la Mancha y muy sencilla. Hecha en un perol o sartén en la lumbre de sarmientos tiene un sabor muy difícil de superar, así que si alguna vez teneis oportunidad de cocinar esta receta con leña al aire libre (con permiso de ICONA), no lo dudeis. El único requisito: que el conejo sea tierno y el tomate de calidad.


Conejo con tomate

- 1 Conejo troceado de no más de 1 kg (sin cabeza pero con sus menudillos)
- Una cabeza de ajos
- 1 kg de tomates de calidad
- 1 ramita de romero o 2 de hierbabuena
- Sal
- Azúcar
- Aceite de oliva

Poner a calentar en una sartén amplia, donde quepa todo el conejo, un dedo de aceite de oliva. Freír en él el conejo y sus menudillos a fuego medio-fuerte, para que obtenga un bonito color dorado.
A los 10 minutos de fritura, añadir la sal al gusto y los ajos pelados y enteros. Mover de vez en cuando para que se frían por igual todos los trozos y bajar el fuego si es necesario para que no se queme. Freír 15 minutos más.
Mientras, pelar los tomates (la forma más fácil es haciéndoles levemente una cruz en la piel de la base y sumergirlos un minutos en agua hirviendo. Luego se enfrían con agua y cubitos de hielo y se pelarán fenomenal)
Cortar los tomates en octavos y añadir al conejo con el romero o la hierbabuena (si vemos que hay demasiado aceite, eliminamos un poco de la sartén). El conejo deberá hervir con el tomate 20 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.
Si los tomates son muy ácidos, añadir 1-2 cucharadas de azúcar para rebajar la acidez. Cuanto más reduzca el líquido de éstos, mayor sabor tendrá el plato puesto que el tomate quedará ligeramente confitado.
Retirar del fuego y dejar reposar 5 minutos antes de servir.


Mi familia y otros animales

Os presento a los miembros de "la granja" que tienen mis padres montada en el pueblo:

Roseta, la gata: encargada de mantener a raya a los roedores que se ven atraídos por las grandes cantidades de grano que se almacenan para alimentar a los animalitos que se crían en el corral.


La guardería: los primeros días de vida de los pollitos transcurren en un corral aparte, en la nave cubierta donde se almacena el grano; allí la mamá gallina les enseña a picotear y obedecer, cosas necesarias para la supervivencia al aire libre con el resto de congéneres.



El corral
: al aire libre, con vides emparradas y árboles que den sombra en verano. Se divide en dos zonas, la de los palomos y la de gallinas, pollos y gallos (treinta y pico en total) donde además hay apartados para los conejos.

El amo del gallinero: hay gallos y gallinas comunes, como este de la foto, de gran tamaño y gallos y gallinas americanos, de pequeñas dimensiones, pero con un gran instinto de cría. Toda gallina americana "clueca" empollará huevos aunque no sean suyos. No se si podreis diferenciarlos en el vídeo.

Los conejos: como veis son guapísimos y nada tímidos. Viven en "apartamentos" dentro del gallinero o en conejeras subterráneas, puesto que las gallinas son muy territoriales y no pararían de picotearlos hasta matarlos. Los conejos machos adultos son también muy territoriales, de hecho si no les separa, el combate por la supremacía acaba cuando sólo queda uno...


Huevos: como los animales se alimentan casi exclusivamente de trigo, cebada, maíz y hortalizas (sólo los pollitos consumen un pienso especial para recién nacidos), la carne y los huevos del corral son excelentes. Mmmmmmmmmmm, qué ricos huevos fritos!


Los palomos: son los animales más tostón del corral porque comen "n" veces su peso (cuando n tiende a infinito!!!). Además son bichos muy territoriales y muy sensibles, ya que se estresan mucho con la presencia humana (si, esa que les lleva la comida todos los días desde hace 4 años).

Fuera del corral está la huerta, aunque ahora en invierno está sin cultivar. En primavera plantamos tomates, pimientos, calabazas, judías y otras hortalizas, según le de el aire a mi madre, que es la jefa de los cultivos. El perro de la foto es Pancho, que mantiene una gran relación amor-odio con Roseta.

Además hay rosales, plantas aromáticas y árboles frutales jóvenes: un albaricoque, un melocotonero, un nogal y un peral, que es este de la foto. Algunos de ellos este año quizá den sus primeros frutos...¡¡¡Yupi!!!
Aunque hay uno que no...
Esto es lo que quedó del avellano. Alguien con suficiente fuerza y mala leche lo retorció hasta romperlo y dejarlo inservible. ¿La razón? simple vandalismo. Da una rabia tremenda que chavales o adultos se diviertan destrozando cosas que ni siquiera son suyas...

Pancho guarda un minuto de silencio por el pobre avellano muerto ...ya nunca podrá echarle una meadita...

Para tener tantos animales hay que dedicarles horas y esfuerzo. Todos los días hay que ponerles agua limpia, rellenar los comederos con grano, barrer las cacas del corral, vacunar a los jovenzuelos, llevar el calendario de fecundaciones y alumbramientos, separar a los débiles y enfermos del resto del grupo, etc además de asumir que el coste de criar a estos animales es mucho más elevado que el de los que encontramos en los supermercados, pero es lo que tiene la alimentación natural...
También hay que valer para sacrificar a los animalitos. Mi madre es la única que tiene suficiente valor para hacerlo y llenar con ello el frigorífico de casa con la mejor y más tierna carne de conejo, pollo, gallina y pichón. Con ella, la peli "Chicken Run" hubiera durado lo que duran las letras del principio...


lunes, 28 de enero de 2008

Ajo (o mojete) de tomate y repollo

El ajo o mojete que os presento es una "ensalada" de invierno. Tradicionalmente se hacía con los tomates de la huerta que se envasaban durante el verano en frascos de cristal para poder disfrutar de ellos meses mas tarde ( y es que hace años, cuando no existían invernaderos, plásticos y demás, encontrar hortalizas fuera de temporada era casi imposible).

Además es un plato de vigilia, ya que no incorpora carne, y resulta muy barato y rico porque los tomates al natural envasados conservan perfectamente el sabor de los frescos.
Este frasco que veis en la foto está hecho con los tomates de la huerta de casa ;) pero no os preocupeis, porque con tomate de lata al natural sale también riquísimo.


Mojete de tomate y repollo

-tomates al natural en conserva (una lata de 500g)
-1 trozo de repollo blanco tierno
-aceitunas negras
-1 trozo de cebolla
-aceite de oliva virgen
-sal
-vinagre (opcional)

Se corta el repollo en tiras finas y la cebolla en cuadrados. Se ponen en una fuente honda junto al tomate en conserva, también troceado, y su líquido. Se le añade aceite de oliva, vinagre y sal al gusto. Se mezcla bien y se le añaden las aceitunas negras.


Es un plato sencillísimo pero muy sabroso, que combina a la perfección la acidez del tomate y el vinagre, con el dulzor del repollo crudo y las aceitunas. Además, la textura del plato resulta tan triscante!!
Hay también otro tipo de mojete de tomate que sustituye el repollo por atún en escabeche o aceite. Ni que decir tiene que es igual de rico y refrescante. Con pan de corteza gruesa y crujiente sabes cuando empiezas a comerlo, pero no cuando acabas...

Esta receta es un sabor perdido en mi casa, aunque no en la de mis padres. Ellos siguen cenándola invierno tras invierno. Hoy, mientras la preparaba, me he dado cuenta de que había olvidado el (
tan habitual en mi infancia) olor del repollo fresco recién cortado; este olor me ha transportado al pasado y por qué no decirlo, me ha dejado un poco nostálgica...




viernes, 25 de enero de 2008

Diatriba contra el oro comestible

Cada vez se está haciendo más popular el uso del oro en la cocina. Las razones: no es perjudicial para el organismo, puede aportar beneficios a la salud y además, añade glamour a la cocina...

¡¡¡¡¡¡¡Estamos gilipollas o qué??????????

¿Tan aburridos están los paladares occidentales que tenemos que recurrir a semejantes soplapolleces? ¿No tenemos bastante con los alimentos más selectos y caros para alimentar nuestro esnobismo como para tener que recurrir a esto?

Cuando Cleopatra quiso impresionar con sus riquezas a Marco Antonio, cogió una perla del tamaño de un huevo de codorniz, la disolvió en vinagre y se la bebió, tan chula ella, demostrándole que podía consumir la riqueza de todo un país en una sola comida. ¿A quien queremos impresionar nosotros deglutiendo oro?

Si queremos eliminar toxinas, evitar los radicales libres, etc...apostemos por una alimentación de calidad y saludable sin productos químicos (pesticidas, abonos, etc) perjudiciales para la salud, que es mucho más barato que el recurrir a los metales nobles como hacían las rancias supercherías de antiguas civilizaciones.

¿O es que el futuro de la cocina pasa por que los habitantes del tercer mundo vengan con sus bateas a buscar oro en los excrementos de los ricos?
La cocina tiene mucho carrete, pero como éste se desvíe por semejantes caminos, clamaré por la extinción del (estúpido, estúpido, estúpido) género humano.

jueves, 24 de enero de 2008

Tomate envasado, pichones, pollo de corral...

conejo, chorizos y lomo en aceite...
Estos no son ingredientes de un plato del Quijote, sino manjares caseros que me ha traído mi madre del pueblo.
Pollos, pichones y conejos que cría ella con cebada, trigo, maíz y alfalfa.
Tomates de secano de la huerta de casa: una explosión de sabor que conservó en frascos al baño maría para disfrutarlos en invierno.
Chorizos en aceite, conservados en el mejor elemento posible.
Lomo adobado en casa y también en aceite, para disfrutarlo con pan y tomate envasado.

De estos tesoros iré dando cuenta...

martes, 22 de enero de 2008

Repostería sin chocolate (I): Bizcochá



Decía Ibán que el chocolate ha desplazado poco a poco viejas especialidades de repostería que no lo llevan en beneficio de cualquier otro producto, de no demasiada calidad, susceptible de ser maquillado con un bañito fondant.

Comparto esta idea, y desde mi experiencia manchega, hago recuento de especialidades dulces y no encuentro ninguna que lleve este ingrediente: Tortas, rosquillos, borrachos, mantecados, flores, tirabuzones, tortillas de sartén, etc. Aunque tradicionalmente, el chocolate sí que podía intervenir en estas recetas en formas de tableta o a la taza para acompañar.

La bizcochá se hace con las tortas de Alcázar (de San Juan) que veis en la foto. Están hechas de un bizcocho muy sencillo de harina, huevo y azúcar que se cuece en el horno sobre un papel y que una vez hecho se baña con un glaseado de azúcar que debe de quedar muy crujiente.

Bizcochá

-4 tortas de Alcázar (las mejores con diferencia son de la marca "Las Canteras")
-800 ml de leche entera
-1 palo de canela
-la piel de un limón
-4 cucharadas de azúcar
-canela en polvo

Se pone a hervir la leche con el palo de canela y la piel del limón. Cuando rompa a hervir añadir el azúcar y remover bien. Apartar del fuego y dejar reposar 15 minutos.
Colar la leche.
Disponer las tortas sin papel en una fuente o en platos individuales. Verter la leche sobre ellas y dejar reposar unas horas en el frigorífico.
Ha de quedar algo de líquido sin absorber por el bizcocho.
Se sirven frías y espolvoreadas con canela.

Las tortas de Alcázar son muy conocidas porque la estación de tren de este pueblo es un importante nudo ferroviario y era allí donde las vendían personas ataviadas con trajes típicos manchegos a los viajeros de toda España que hacían parada.

Estrella, muchas gracias por esta receta tan sencilla como rica (
está de muerte, creedme y si además la acompañais con helado de leche merengada, de café o de turrón tendreis un postre de lujo deliciosísimo!!!)


lunes, 21 de enero de 2008

Premio desafío

La Sopa Gansa y Regi me han "desafiado" con este premio, cosa que me hace mucha ilusión (gracias por visitarme y acordaros de mi), y que consiste en contestar estas preguntas y a su vez repartir el premio entre otros 5 blogs.

LO QUE TE CHOCA: Que cuanto más avanzamos los humanos, más retrocedemos...
LO QUE TE ERIZA: Que usen el cuchillo jamonero para cortar plástico. Grrrrrrrrrrrrrr
LO QUE TE EXCITA: Un cacharrito de menaje nuevo en un escaparate...
LO QUE TE SUELTA: Las copinchis con los amigos
LO QUE TE HACE REIR: La pasión de cierto jipi por los pinchos morunos
LO QUE TE HACE LLORAR: Cuando estoy ñoña, hasta los documentales de animalitos de La2
LO QUE TE HACE NAUSEAS: Los nervios, cuando se me ponen en el estómago
LO QUE TE FALTA PARA SER FELIZ: Soy una persona feliz, aunque a cierta plaza de funcionaria no le haría ascos
LO QUE TE TRAE INFELICIDAD: las cosas injustas de la vida
LO QUE TE LASTIMA: los zapatos de chica diseñados para hacer sufrir a las chicas
LO QUE DESEAS: Salud, salud y salud para todo el mundo
LO QUE TEMES: quedarme fuera de casa con las llaves dentro
LO QUE NO QUIERES PERDER: las ganas de aprender
LO QUE QUIERES ALCANZAR: Las 2 últimas baldas de los muebles de la cocina
LA FECHA QUE ODIAS: 11-11-2002
UNA FESTIVIDAD QUE ADORAS: Santa Águeda, Santa Apolonia, San Marcos y jueves lardero (porque se va de merendola al campo)
UNA MENTIRA QUE HAYAS DICHO: no, si no quema...
UNA NOSTALGIA: los veranos de la adolescencia y los almuerzos con mi abuelo

Y ahora mis elegidos para que el premio siga "rulando":

A Bea del Rincón de Bea una rockera cocinera y motera que rompe esquemas
A Marona, de El tiempo de la marmota porque su blog siempre es acogedor y huele a dulces
A Monaguillo de Los pecados del ídem porque su gamberra y alta cocina me alegra los días
A Rosa de Bocados dulces y salados por la calidad de las recetas y de la cocinera
Y sobre todo a Ibán de ¿Te quedas a cenar? por todo lo que se ha currado enseñarnos a hacer pan con masa madre

Besos y gracias de nuevo a todos los que venís a catar estos sabores perdidos.

martes, 15 de enero de 2008

Cocina fácil para Diana: bizcocho de yogur


Este clasicazo repostero mi madre lo borda. Y es que lleva muchos años haciéndolo (¡¡aún conserva la agenda de la Caja Rural del año 1982 donde la apuntó por primera vez!!).
Tantos años de experiencia preparando este bizcocho, casi semanalmente, hace posible que pueda saltarse olímpicamente algunas cosas de la receta original...vamos, que lo "tunea" como quiere: hay veces que le pone canela, otras crema pastelera, casi siempre lo cubre con chocolate, el yogur se lo pone de plátano o coco, la harina va a ojo (como explican las recetas de siempre: "harina, la que pida") el aceite lo mide con una taza que lleva por casa desde los tiempos de Maricastaña, y que como dice mi madre, "esta cantidad le va mejor" y el resultado siempre es el mismo: IM-PRESIONANTE
Y digo yo, que esta maestría con el bizcocho de yogur podría tener un componente hereditario, no? Pues no es el caso, porque a pesar de que me sale muy rico, nunca supero la jugosidad del de mi madre...

Bizcocho de yogur:

-3 huevos
-1 yogur de limón
-1'5-2 envases de yogur llenos de azúcar
-3 envases de harina
-1 envase de aceite de oliva frito y frío* (o de aceite de girasol o semillas).
-la raspadura de la piel de un limón
-1 sobre de levadura química (la Royal de toda la vida o cualquier otra marca)

Se precalienta el horno a 180º.
Se baten los huevos y el azúcar con la varilla hasta que se pongan en plan fiesta de la espuma, se añade la ralladura de limón y el yogur y se mezcla bien hasta que éste se disuelva en el huevo. Se añade el aceite de oliva frito y frío* y se bate bien para incorporarlo del todo.
Se pone la harina con la levadura y se mezcla bien para evitar los grumos.
Se unta con un poco de aceite o mantequilla un molde de unos 1'2 litros, se vierte en él la masa (no debe llenarse hasta el borde, porque si no al hornearse y crecer se saldría) y se mete en el horno precalentado a una altura media durante 30 minutos.
Los 10 primeros minutos es muy importante no abrir la puerta, pero pasado este tiempo, si vemos que la superficie se tuesta demasiado, podemos tapar el molde con papel de aluminio.
Pasados los 30 minutos pinchamos el bizcocho con un cuchillo, si sale limpio, ya está. Si no, repetir la operación 5 minutos más tarde o hasta que la masa esté cuajada.

* Para freír el aceite de oliva: se pone en una sartén el aceite
, algo menos de un envase de un yogur (porque cuando se calienta "crece", aumentando de volumen) a fuego medio. Cuando comience a humear, se retira del fuego y se deja enfríar 20 minutos.

A tener en cuenta:
- Cuanto más tiempo esté el bizcocho en el horno,
una vez cuajado, menos jugoso saldrá.
- Cuanto más estrecho y profundo sea el molde, más tiempo tardará en cuajarse. En un molde de cake como el que usé para el de la foto tarda más que en una fuente rectangular y baja de la misma capacidad.
Si se hace con el doble de ingredientes, se puede poner la masa directamente sobre la bandeja del horno engrasada, tardando unos 20 minutos en cocerse. Tendremos entonces una plancha de bizcocho de dos dedos de altura.
- Se puede sustituir la levadura por la misma cantidad de bicarbonato sódico o de gasificante para repostería (como el de Mercadona o las gaseosas del tigre). Son el mismo tipo de levaduras químicas, pero más baratas.


Este bizcocho de la foto lleva harina integral, yogur de coco y ralladura de naranja y de lima


Mojete de acelgas


Este es un sabor perdido en casa, donde se comen todas las semanas acelgas,aunque ya nunca preparadas de esta manera.
Sin embargo, mi tía recuerda perfectamente ese sabor de su infancia, cuando las acelgas tenían la delicadeza que sólo pueden tener las que son recién cortadas en la huerta de casa y guisadas en la lumbre de sarmientos.

Mojete de acelgas (para 4 personas)

-1 manojo hermoso de acelgas (1-1'5 kg)
-2-3 tomates rojos
-1 cucharada de pimentón
-4 dientes de ajo
-4 huevos
-aceite de oliva
-sal

Se lavan las acelgas y se cortan en trozos de 4 cm. Se ponen a cocer en poca agua con sal 20-30 minutos.
Una vez cocidas se cuelan, reservando el agua de cocción.
En una sartén o cazuela se pone aceite y se sofríen los ajos cortados en láminas, cuando comiencen a dorarse se pone el pimentón y los tomates pelados y picado en trozos muy pequeños.
Cuando el tomate haya perdido toda su agua se añaden las acelgas y se refríen con el tomate 5 minutos removiendo bien para que se mezclen los sabores.
Se añade entonces un vaso de agua de cocer las acelgas, se tapa y se deja hervir otros 5 minutos. Se baten los huevos, se ponen sobre las acelgas y se dejan cuajar.
Se aparta la cazuela, se deja reposar un poco y se sirve.

Al mojete le va muy bien el jamón en dados, añadidos con el tomate del sofrito y también las chirlas y gambas.

lunes, 14 de enero de 2008

Tantos días pasan de enero...

como ajos pierde el ajero.

Sin teneis pensado disfrutar de unos ricos ajos tiernos primaverales plantados en casa, ahora es el momento de sembrarlos.

domingo, 13 de enero de 2008

Menú de boda (I): Sopa migueleta


La sopa migueleta es sopa de picadillo o de ave. Hace años, se ofrecía en el menú de las bodas, ya que era considerada un gran manjar.
Se puede elaborar con el caldo del cocido (ya que el manchego no lleva chorizo, morcilla ni tocino) añadiéndole picadillo de jamón y ave o con la siguiente receta:

Sopa migueleta (4 personas):

-1 gallina (o media y dos pichones de paloma)
-1 hueso de jamón
-1 higadito de pollo o el de la misma gallina
-2 higadillas o mollejas de pollo
-fideos del grosor deseado
-2 huevos
-sal
-2 dientes de ajo (opcional)

Se pone a cocer la gallina con el jamón y los menudillos en 2 litros de agua. En el momento que eche a hervir se baja el fuego al mínimo para que el caldo se haga lentamente durante al menos 2 horas. En un cazo aparte cocemos los huevos 10 minutos y los ponemos a enfriar en agua fría para que luego podamos pelarlos bien.
A las dos horas de cocción se prueba de sal y se le añade más si la necesita. Se cuela el caldo. Se desmenuza un poco de jamón y de gallina. Se pican los higaditos, las higadillas y los huevos. Se pone a hervir de nuevo el caldo colado con este picadillo y los dos dientes de ajos cortados por la mitad. Cuando rompa a hervir se le ponen los fideos al gusto (un puñadito por persona) y una vez cocidos, se deja reposar la sopa 5 minutos antes de servir.

Los pichones de paloma hacen un caldo de sabor (y color) exquisito, por lo que si alguna vez teneis la oportunidad de cocinarlos, no lo dudeis.
Esta sopa también puede hacerse con pollo o las carcasas de ésta, aunque no darán el rico sabor de la gallina. Si por el contrario teneis carcasas y huesos de aves de caza o de corral de verdad, la sopa será también magnífica.
Gloria Sanjuán, en su libro "Ollas, sartenes y fogones del Quijote" tiene una variante de esta sopa a la que llama "olla de feria". En ella incluye además huesos y falda de ternera y las siguientes hortalizas: repollo, apio, puerro,nabo, zanahoria y hierbabuena, que son las verduras que se usan normalmente en los cocidos manchegos.


jueves, 10 de enero de 2008

Nueva Sección: Cocina (fácil) para Diana

Desde muy pequeñas, al volver del cole a casa a la hora de la comida, mi hermana siempre se iba a ver la tele y servidora, como dice mi madre, a "meter el moco" en las cacerolas (uno de mis programas preferidos era "Con las manos en la masa" de Elena Santonja).
Mi afición por la cocina ha ido en crescendo con el paso de los años, mientras que la de mi hermana por ésta nunca se ha desarrollado mucho, en parte porque el trato siempre ha sido "yo cocino, tu friegas" a lo largo de nuestra convivencia en la gran ciudad y lejos de los fogones maternos.
Pero ahora que me "deja" por mi cuñao (snif, snif) me veo en la obligación fraternal de crear esta sección. Serán simples recetas de mi día a día en la cocina, sin aplicar el ojímetro y midiendo y pesando concienzudamente (ejem, ejem) los ingredientes para ver si hay una posibilidad, por remota que sea...

PLATO "COMBINADO" Nº 1: PESCADO PLANCHA, ENSALADA VERDE CON MOSTAZA Y PURÉ DE PATATAS CON PUERROS.



Ingredientes (2 personas)

* PESCADO PLANCHA *

-2 filetes de pescado sin espinas (perca, bacalao fresco, panga, salmón, etc)
-molinillo de pimientas variadas
-Sal
-1 cucharada de aceite de oliva virgen

Calentar una sartén o plancha. Salar el pescado y moler sobre ellos un poco de la mezcla de pimientas. Asar a fuego medio-alto (se me olvidó cronometrar el tiempo que necesita. Bien empezamos...), para que se dore por fuera y se quede jugoso por dentro pero con cuidado de no quemarlo.

* ENSALADA VERDE CON MOSTAZA *

-50g de hojas variadas de ensalada (batavia verde y roja, lollo rossa, rúcula, espinaca fresca, etc)
-2 cucharadas de maíz dulce
-2
cucharadas de nueces peladas
-
1 cucharada de sésamo (ajonjolí) tostado
-8 aceituna negras
-1
cucharada de mostaza
-2
cucharadas de aceite de oliva virgen
-sal

Mezclar las lechugas con el maíz, las nueces, el sésamo y las aceitunas. Emulsionar (batir con un tenedor) el aceite, sal al gusto y la mostaza y aliñar la ensalada con esta mezcla.

* PURÉ DE PATATAS CON PUERROS *

-2 patatas medianas (400g)
-2 puerros
-2 cucharadas de aceite de oliva virgen
-1 cucharada de vinagre
-sal

Pelar los puerros y cortarlos en rodajas finas. Pelar y cortar las patatas en cubos. Cocer en 500ml de agua con 1 cucharilla rasa de sal durante 25 minutos desde que empiece a hervir. Cuando esté cocido, escurrir el agua y reservarla. Chafar las patatas y el puerro con el aceite y el vinagre. Ir añadiendo el agua de cocción hasta que alcancemos la textura de puré que más nos guste y robar de sal por si hay que añadir más.





HEMC #18 Navidad: potaje, misa y sanseacabó.


Hace no muchos años, cuando España se recuperaba de una guerra civil y no había tanto dinero, la Navidad en los hogares humildes era una fiesta religiosa y poco más.
El 24 de diciembre era día de vigilia y por tanto, no se probaba la carne. Para la comida de Nochebuena se preparaba un potaje con bacalao, se iba a misa y la vida continuaba sin cenas ni atracones, sin regalos, sin despilfarrar dinero ni todos aquellos excesos que nos horrorizan (o deberían) de estas fiestas.
Pero como todo calendario religioso que se precie tiene asociado ciertas costumbres (la mayoría de ellas gastronómicas) y existen excepciones al potaje ramplón, los más pudientes disfrutaban de todas ellas. Con el tiempo estas costumbres, junto a otras venidas de fuera, han ido estableciéndose entre todos los hogares patrios sin que sepamos ya qué es lo tradicional y qué es lo que nos han remetido por activa o por pasiva hasta hacerlo costumbre...

Potaje de vigilia (4 personas):

-4 puñados de garbanzos
-4 puñados de judías blancas
-1 cola de bacalao desalada durante 24 horas
-media cebolla
-4 dientes de ajo
-2 puñados de espinacas o 2 pencas de acelga
-5 cucharadas de aceite de oliva
-sal
-laurel
-1 cucharadita de harina
-2 huevos de pelotillas

Se ponen a remojo la noche antes las judías y
los garbanzos. Una vez rehidratados, se ponen a cocer los garbanzos en agua con una hoja de laurel y la cola de bacalao (ha de estar aún un pelín salada para que de más sabor al plato). Pasada una hora, subimos el fuego y añadimos las judías sin que pare el hervor de la olla.
Bajar de nuevo el fuego al mínimo y cocer muy lentamente.
A las dos horas de cocción, probar de sal para ver si necesita algo más. Hacer entonces un sofrito con los ajos y la cebolla cortados en trozos de 1 cm. Cuando estén dorados, añadir la harina y cuando esté tostada, poner el pimentón con la sartén fuera del fuego para que no se queme.
Añadir este refrito al potaje, junto con las espinacas o las acelgas lavadas y picadas y dejar cocer otra hora, o hasta que las legumbres estén tiernas pero no deshechas.
Media hora antes de retirar el potaje del fuego, añadir las pelotillas.
Si vemos que el potaje necesita más líquido durante la cocción, se le puede ir añadiendo agua hirviendo para que los garbanzos no se encallen (endurezcan).

hemc18 - legumbres