domingo, 30 de marzo de 2008

Cocina fácil para Diana: Hamburguesas de pescado


Esta receta está especialmente recomendada para aquellos tiquismiquis que comen muy mal el pescado (que si tiene espinas, que si sabe a pez, etc), para los que no lo comen nada (el color, el sabor y la textura de estas hamburguesas llevan a "engaño") y para aquellos que arrugan la nariz en cuanto oyen cebolla y/o ajo.

Hamburguesas de pescado (4 personas)

- 500g de perca (filetes sin piel ni espinas)
- 5og de nueces de macadamia
- 1 cucharita de semillas de cilantro
- 2 cucharadas de salsa de soja oscura (o de la "normal", que es algo más clara)
- 2 guindillas de cayena (opcional)
- 1 diente de ajo (sin el tallo o germen verde interior)
- 1/2 cebolleta con parte de su tallo verde
- molinillo de poupurrí de pimientas
- aceite de oliva
- sal

Poner en el accesorio picador de la batidora o en un molinillo de café las guindillas, las nueces y el cilantro. Triturar hasta que las guindillas "desaparezcan". Añadir el ajo y la cebolleta y picar también.
Poner en una sartén dos cucharadas de aceite de oliva y sofreír la mezcla triturada hasta que empiece a ponerse doradita. Sacar de fuego y dejar entibiar.
Mientras, picar la perca en la picadora. Si nuestros comensales son especialmente incordio con el pescado, triturar la perca muy fina, si no, dejarla en trocitos algo visibles (como en la foto).
Añadir a la perca la salsa de soja, sal al gusto (cuidado con esto porque a veces las salsas de soja, sobre todo las oscuras, son saladísimas), un toque de pimientas y el sofrito de nueces y cebolla. Mezclar muy bien el pescado y demás ingredientes para que tenga tenga un color homogéneo. Dejar reposar media hora para que se integren los sabores.
Moldear las hamburguesas
del tamaño deseado dejándolas con un grosor de 2cm.
Calentar bien una plancha antiadherente para pescado y asar las hamburguesas 3 minutos por cada cara. Lo recomendables es que las hamburguesas queden con una capa ligeramente crujiente por fuera y jugosas por dentro, aunque siempre es mejor dejarlas al gusto del comensal si queremos que repitan este rico pescado ;-)

Servir en plato con una ensalada de lechugas y hojas variadas con tomate y aliñada con aceite y vinagre de Jerez. También se puede montar como una clásica hamburguesa con pan de semillas o chapata, tomate, rúcula y poco más (no dejeis que las entierren en keptchup, mostaza o mayonesa!!!!!)

jueves, 27 de marzo de 2008

Literatura gastronómica: "Hoy caviar, mañana sardinas"

Me encantan las biografías, la novela negra, la literatura de viajes y como no, la gastronómica.
Este libro que acabo de leer es muy divertido y tiene alguna receta bastante interesante. Os lo recomiendo.
¿Y vosotros? ¿Qué otros libros "comestibles" me recomendais?

lunes, 24 de marzo de 2008

Menú de Viernes Santo

Desde hace un par de décadas, este es el menú que prepara mi madre para Viernes Santo:

- Sopa de pescado


Lleva huesos de rape,cabeza de merluza, mejillones, chirlas, sepia, pimiento rojo, pimentón, ajo, cebolla....

- Tortilla de patata (con o sin calabacín)


Lleva 12 huevos de gallinas americanas (son mucho más pequeños que los de las gallinas ponedoras) de las que criamos en casa y que hacen que la tortilla sea un manjar im-presionante.

-Bacalao frito (con o sin merluza)


Mi madre tiene una mano increíble, que yo no he heredado, friendo pescado. Consigue ese rebozado lustroso pasando las tajadas simplemente por huevo y harina (en ese orden) y friéndolas en aceite de oliva virgen extra.
Y lo que sobra de la comida...


...se cena, puesto que en casa nos encanta la tortilla y el pescado frito fríos.

Antes de este menú en casa se hacía potaje de vigilia los Viernes Santos, pero ahora hemos pasado el potaje al día antes.

Durante siglos, el bacalao ha sido uno de los pocos pescados que, junto con las humildes sardinas saladas, se consumían en el interior de la meseta. La vigilia (es decir, la prohibición de comer "pringue" o carne) se cumplía estrictamente, por lo que las familias que podían permitírselo compraban bacalao para los días de cuaresma y Semana Santa para preparar estos platos.

Los Viernes Santos se ayunaba hasta la hora de la comida, donde se rompía este ayuno con potaje o bacalao frito.

jueves, 13 de marzo de 2008

¡¡Servidora se va de vacaciones!!

La semana pasada anduve ocupadísima, por lo que apenas he podido acercarme al blog y mucho menos actualizar.
Disfrutad de estos días de asueto y a la vuelta nos vemos todos ¡¡sin falta!!
Un beso gigante a tod@s.

lunes, 10 de marzo de 2008

Cocina fácil para Diana: Garbanzos con setas.


Este plato es un comodín en la cocina, ya que usa ingredientes que siempre están en la despensa y en cualquier apuro sirve de excelente primer plato. Además, es una forma diferente y deliciosa de preparar los garbanzos y un estímulo para no relegar al olvido esta legumbre en nuestra dieta.

Se pueden usar garbanzos de frasco, aunque resulta mucho más barato cocerlos en casa y también podemos "reciclar" los que nos hayan sobrado del cocido.

Las setas secas se pueden encontrar en El Corte Inglés, en fruterías, herbolarios, y en tiendas de productos orientales. Os pueden parecer caras, pero cunden mucho ya que con apenas unas láminas podemos dar a cualquier plato un intenso sabor que no se logra con las frescas.
El precio también depende de la variedad y del tamaño de éstas. En la foto podeis ver la shiitake (la más pálida y barata), las de la izquierda son perrechicos y las de la derecha son "restillos" de boletus.



Garbanzos con setas (2 personas):

-200g de garbanzos ya cocidos
-1 puñadito de setas secas variadas en láminas (boletus, perrechicos y shiitake, en la misma cantidad que la foto)
-6 champiñones grandotes
-1 diente de ajo
-1 cucharadita de pimentón dulce
-1 cucharadita de harina
-aceite de oliva
-sal
-nuez moscada
-perejil picado

Quitar la parte con tierra del pie de los champiñones. Lavarlos bien y escurrir.
Calentar 1 vaso de agua y rehidratar con ella las setas
en un cuenco amplio.
Cortar los champis ya limpios en láminas no muy finas y picar fino el ajo.
Poner en una sartén honda o en una cazuela 3-4 cucharadas de aceite y sofreir el ajo brevemente. Antes de que coja color, añadir el champiñón. Salarlo ligeramente y cocinar 5 minutos a fuego fuerte o hasta que se evapore todo su agua.
Incorporar los garbanzos, bajar algo el fuego y saltear otros 5 minutos. Añadir las setas rehidratadas bien escurridas y cocinar 5 minutos más.
Añadir la harina y cocinar 2-3 minutos. A continuación poner el pimentón, remover bien e incorporar el agua de las setas secas.
Cuando comience a hervir, bajar el fuego, poner un poco de nuez moscada y tapar. Dejar cocer a fuego lento durante 10 minutos.
Apartar, espolvorear con perejil picado y servir.


Sugerencias:
Se puede usar un solo tipo de seta seca y de cualquier variedad o sustituir los champis por otra seta fresca.
Podemos dejar los garbanzos más caldosos, añadiendo algo más de agua y tomarlos con cuchara, o dejarlos trabados, como en salsa y acompañarlos con salchichas frescas a la parrilla.








miércoles, 5 de marzo de 2008

Arroz con duz


Este postre de nombre y factura rústica se lo dedico al Monaguillo de la red en agradecimiento a la entradita que me dedicó.

Primero de todo decir que cuando servidora se fue del pueblo a la gran ciudad cual Paco Martínez Soria, no se atrevió a decir "duz" durante una década para no dar muestras de sus vergonzantes orígenes pueblerinos. Pero ahora que se ha (o sea, que me he) sacudido cualquier tipo de complejo y llevo la mancheguitud con más soltura que la fibra del desayuno, reivindico lo duz por encima de lo dulce a blog en grito.

Este postre es uno de mis preferidos. De pequeña, cuando lo preparaban en casa para Semana Santa, la última cucharada nunca lo era y sólo paraba de comerlo cuando me regañaban...

Arroz con duz

-1 vaso de arroz
-1 vaso de azúcar blanquilla (la normal de siempre)
-1/2 palo de canela en rama
-la piel de medio limón
-3'5-4 vasos de agua
-canela en polvo

Ponemos a cocer a fuego suave el arroz con el agua, la canela en rama y la piel de limón en un cazo o cacerola.
Cuando el arroz se haya quedado casi seco (debe estar bien cocido, blando pero entero), añadimos el azúcar y removemos bien, pero con cuidado de no romper los granos, para que se disuelva completamente y no se pegue al fondo del cazo.
Apartamos del fuego y dejamos reposar quince minutos.
Pasado este tiempo, ponemos el arroz en un recipiente hondo, que será en el que luego sirvamos, y le quitamos el palo de canela y la corteza del limón. Alisamos la superficie y espolvoreamos con la canela en polvo. Dejamos enfríar.
Cuando se haya enfriado del todo, la superficie tendrá un aspecto seco y duro, pero no os preocupeis, porque es así como debe quedar: por fuera una especie de "costra" mientras que por dentro estará jugoso y tiernito con una textura casi gelatinosa.
Podemos entonces taparlo con plástico film o aluminio para meterlo en el frigorífico. Si se condensan gotas de agua en esta "tapa", las eliminamos para que la superficie del arroz no se humedezca.
La mejor forma de disfrutarlo es bien frío, puesto que al no llevar leche, da una gran sensación ligereza y frescor.


A estas alturas de la receta estareis pensando: "Vale, arroz con leche sin leche, menudo misterio" sin embargo insisto en que lo probeis ya que el sabor es diferente (de hecho a mi me gusta infinitamente más así, con duz, pero claro, es que es un sabor de mi infancia y con el apego que le tengo yo a los recuerdos...)

Tradicionalmente el arroz con duz se presenta en plato hondo, de donde comen varias personas "a corte", es decir, cada cual con su cuchara retira su arroz del mismo sitio y en la misma dirección que el resto de la gente.

En esta foto veis cómo ha de quedar el grano: bien hinchado, blandito y seco pero entero y jugoso.



domingo, 2 de marzo de 2008

Cocina fácil para Diana: Sopa de pollo y abuelas timadoras



¿Quien no ha visto el anuncio en el que varias personas toman una sopa de tetrabrick y no paran de comentar que ese caldo es idéntico al de su abuela?
Y no sólo nos bombardean con ese anuncio de abuelas "timadoras", sino con otros muchos de sopas de sobre tan sanas y tan ricas que las familias las toman a diario, y de cubitos y pastillas de concentrado de carne, ave o verduras que se usan para dar sabor, "enriquecer", condimentar, etc.
Todos estos anuncios insisten en que son productos muchos más sanos que antes (cuando eran el colmo de azúcares, grasas y sal) y sobre todo, idénticos en sabor y cualidades a los naturales.
¿Os creeis esto último? Yo desde luego que no.
Leo en el envase de un litro de caldo de la abuela (timadora, timadora, timadora!!) que no contiene conservantes ni colorantes y que posee la siguiente proporción de ingredientes:

-2'2% de patata, zanahoria, puerro y cebolla.
-sal y almidón de maíz (no dice en qué cantidades)
-aromas: lactosa (¿vosotros la usais para vuestros caldos caseros?)
- 0'2% de aceite de oliva virgen extra
-0'2% de grasa y carne de pollo (¿¿¿¿¿cómo ?????)
-azúcar (vaya , tampoco dice en qué catidad...)
-extracto de levadura
-especias (no especifica ninguna excepto el apio)

Si sumamos las cantidades, vemos que el 2'6% del caldo de la presunta abuela son esas cacareadas verduras y pollo, mientras que...¿qué es el restante 97'4% del caldo?

Si yo hago mi caldo para sopa de pollo (la receta os la pongo en azul después de mi tocho-protesta) las proporciones que me salen son un 31'25% de pollo (huesos incluídos, ya que son los que más sabor dan), y 6'25% de verduras (yo no le pongo aceite), o lo que es lo mismo, el 62'5% restante es agua, sal y especias (3 bolas de pimienta de Jamaica)

En este punto, me gustaría decir que no discuto que estos productos no nos saquen de más de un apuro y de ahí su utilidad, pero lo que me horroriza y cabrea a partes iguales es que te los vendan como si fueran idénticos a los naturales y que se usen a diario en sustitución de éstos.
Pero es la tónica general en publicidad porque si os dais cuenta, ahora parece que para ir al baño, lo mejor y casi único es un yogur bifiguay ¿Y qué pasa con la fruta y la verdura de toda la vida como ciruelas (frescas o pasas)o espinacas que movían nuestros intestinos?
Para tomar fibra y adelgazar en 15 días, parece imprescindible desayunar y cenar (vaya rollo!!) unos cereales integrales durante ese tiempo, con lo cual sólo te queda la comida de medio día para hacerla variada y rica en verduras y frutas, y baja en grasas.
Para hacer una pechuga a la plancha más sabrosa, nos enseñan a usar unos cubitos concentrados de verdura y/o carne, como si no existieran las especias de toda la vida...

Yo hace años que no "enriquezco" nada mis comidas, o lo que es lo mismo, que no uso ningún tipo de pastilla de caldo o similar, y nunca nadie se ha quejado de que mis comidas sean insípidas.
Por otro lado, ya sé que el ritmo de vida que llevamos es endemoniado, y que lo último que le apetece a la gente que no disfruta con la cocina es meterse en ella a guisotear, pero si admitimos esta disculpa ¿qué va a ser de nuestra alimentación y nuestra salud?

El caldo de pollo que propongo se hace en 20 minutos en olla rápida, cunde muchísimo y nos sirve para sopas, arroces, purés y cualquier uso que le queramos dar. Merece la pena perder 30 minutos en prepararlo, sobre todo si tenemos niños o personas mayores a los que cuidar.
No nos dejemos comer el coco con productos que buscan el beneficio de una empresa bajo el reclamo de precios bajos y sabores que no hacen más que imitar (eso si, con gran pericia) a los naturales.
Por último, y no es por hacer publicidad, si realmente no teneis tiempo de preparar caldos caseros pero no quereis renunciar a ellos, os recomiendo esta marca que no usa concentrados, aromas, saborizantes, ni conservantes como podeis ver en sus envases. Eso si, son bastante más caros (el doble o triple) que lo hechos en casa.

Sopa de pollo

Para el caldo:

-1 k de carcasas de pollo (ó 1/2 ave con sus huesos)
-1/2 cebolla mediana
-2 ramas de apio
-2 zanahorias
-2 puerros
-un puñado de judías verdes (opcional, a mi me encanta el sabor que dan)
- 3 granos de pimienta de jamaica o negra o un clavo de olor
-sal al gusto (una cucharada rasa)
-2 litros de agua

Limpiar las carcasas de pollo del exceso de grasa. Ponerlas en una olla rápida o express con las verduras enteras y limpias, la sal y la pimienta. Cubrir con 2 litros de agua.
Poner a fuego fuerte sin cerrar la olla. Cuando comience a hervir, saldrá a flote una espuma que son las impurezas del caldo. Retirarla con una cuchara hasta que el líquido vuelva a ser transparente (esta operación es imprescindible si queremos un caldo límpido).
Cerrar la olla rápida y ponerla a la máxima presión.
Desde que empiece a salir vapor, cocer 20 minutos .
Pasado este tiempo, dejarla perder presión hasta que pueda abrirse. Probar de sal y añadir más si es necesario.

Si se hace en olla normal, añadir 2'5 litros de agua y desde que espumemos el caldo, dejarlo hervir a fuego suave al menos 2 horas.

Para la sopa de pollo:

-caldo de pollo
-zanahoria, puerro y judías verdes cocidas del caldo anterior
-pollo cocido desmenuzado (se saca de las carcasas cocidas)
-perejil picado

Sacamos las carcasas del pollo del caldo y las dejamos entibiar. Con las manos, les extraemos la carne y la desmenuzamos.


Trituramos las zanahorias, los puerros y las judías con el caldo. La mezcla debe quedar con consistencia algo más espesa que la del caldo, pero no de crema.
Ponemos de nuevo en la cacerola a calentar si se ha quedado algo fría. Añadimos el pollo desmenuzado y perejil al gusto.
Cuando humee, servimos en platos hondos.



Consejos y recomendaciones:

Para que esta sopa quede con más "sustancia" y sabrosa y para engañar a los pesaditos de turno que no comen verduras, trituramos éstas últimas con el caldo. Además, podemos ponerle unos fideos y huevo cocido picado.

También se puede triturar el caldo con el apio y la cebolla si queremos un sabor más potente en la sopa. En este caso es necesario colarla para eliminar las fibras del apio.

Si se quiere, podemos hacer una crema de verduras en lugar de una sopa. Para ello bastará triturar las verduras con menos cantidad de caldo. El líquido sobrante lo podemos usar para sopas de fideo ligeras, salsas, arroces, etc.

El caldo se puede congelar sin problema.
Si lo que queremos congelar es la sopa, es mejor no triturar el caldo con las verduras antes de meter al congelador sino cuando descongelemos y pongamos a calentar.

Por último, os pongo unas fotillos que parecen fruto del "Busque, compare, y si encuentra algo mejor, cocínelo":


El vaso 1 es el de caldo casero. Como veis, sin ningún tipo de colorante sale la mar de atractivo y más transparente que el 2, que es el de tetrabrick de la abuela.
La parte de arriba del caldo casero es la grasa del pollo. Para quitarla no tenemos más que meterlo al frigo y cuando ésta solidifique un poco por el frío, la retiramos con una cuchara.

El vaso 1 contiene el caldo casero mientra que el del 2 es éste mismo, pero con las verduras ya trituradas. La consistencia sigue siendo líquida, pero hemos logrado una mayor densidad y más sabor a la par que les hemos camuflado las odiadas verduras a algunos "indeseables".