domingo, 22 de junio de 2008

Ajo de pepino (Gazpacho urdero o moracho)


El verano en casa de mis padres significa un cuenco de ajo de pepino para cenar cada noche. Se prepara un par de horas antes de tomar, para que se refresque en la nevera y se mezclen los sabores.
El comino, que es una especia muy usada en la cocina manchega, en esta receta es imprescindible, ya que le da el sabor característico al plato.

Ajo de pepino (para 4 personas)

-3 tomates medianos
-2 pepinos

-1 diente de ajo

-cominos en grano

-sal
-vinagre

-
aceite de oliva virgen extra español
-agua fría


Pelar los pepinos. Cortarlos en cubos pequeños. Cortar los tomates del mismo tamaño. Mezclar y añadirles agua hasta cubrir (cuidado que los trozos flotan, así que hay que añadir el agua que en teoría los cubra).
Moler media cucharadita de cominos en el mortero con un poco de sal.
Picar el ajo muy fino o ponerlo en el mortero y triturarlo con los cominos hasta hacer una pasta.
Añadir el ajo y los cominos a los tomates y pepinos cortados.
Aliñar al gusto con aceite de oliva y vinagre y algo más de sal si es necesario.

Refrigerar unas horas antes de tomar.


Si andais cortos de tiempo o teneis que improvisar un primer plato, esta es la receta ideal porque no hace falta triturarlo como el gazpacho, por lo que es más rápido. Además es delicioso, sano, ligero y lleno de vitaminas y nutrientes.
Para refrescarlo rapidito, poned la mitad de agua y el resto de cubitos de hielo y mezclar bien hasta que esté fresquito.
¡Y se come con cuchara, por supuesto!

lunes, 9 de junio de 2008

Mojete de tomate


Hoy cuando he ido al súper me he quedado flipada con la psicosis de los consumidores con eso de que con la huelga de transportes va a haber desabastecimiento. En algunas secciones los palets estaban ya vacíos y servidora se ha vuelto a casa sin su papel higiénico...

Así que para ir aclimatándome a los tiempos difíciles sin productos frescos que se avecinan (eso dicen...) me he preparado un rico plato manchego que sólo necesita ingredientes en conserva.

El mojete de tomate de hoy es primo hermano de éste de repollo, aunque algo más festivo con eso de que lleva atún (que ahora nos parece la mar de plebeyo, pero hace 50 años una lata de éstas era un lujazo). Es también un plato de vigilia pero de los "buenos", ya que no conozco a nadie que no le guste y más si va acompañado con un buen pan tiernito y crujiente. Se suele preparar en semana santa, aunque también en cualquier época del año cuando hay eventos multitudinarios (rebodas, fiestas, comidas de amigos) donde se hace en cantidades populares en una fuente grande y honda.

Mojete de tomate

-Tomate natural en conserva (enteros)

-Aceitunas negras

-Atún o bonito en escabeche

-Cebolla o cebolleta con parte de su tallo verde

-Aceite de oliva virgen extra español

-Vinagre (o el escabeche del atún)

-Sal

-Cominos (opcional)

Trocear los tomates en conserva (mejor si son
caseros) y añadirles algo del jugo de la lata. Picar el atún en trozos medianos y la cebolla según nos guste (yo la pongo en juliana grande para luego retirarla una vez que haya dado sabor al plato).
Mezclarlo todo, añadir las aceitunas y la sal y aliñar con aceite y vinagre al gusto.
Dejar reposar un ratito antes de servir.
El comino es una especia muy habitual en la cocina manchega, por lo que a quien le guste puede moler un poco para aromatizar el mojete, ya que es un sabor que le va estupendamente.

Acompañar con pan tierno y hacer honor a su nombre mojando sopas hasta hartar.


Por cierto, si os desaparece el papel de vuestros baños, he sido yo...

domingo, 1 de junio de 2008

Desayunos saludables: lácteos.


En esta entrega vamos a proponer un desayuno "salado", con pocas grasas, nutritivo y lo más importante de todo: casero y con presencia de lácteos.
Como veis en la foto, consta de:
- Infusión
- Una cuajada con miel
- Una naranja
- Una porción de plum-cake salado

Mi desayuno a las 6:35 de la mañana es algunos días éste, aunque no todo a la vez. Me explico: hay veces que una servidora se levanta con el estómago "cerrado" y se toma una infusión calentita y un yogur o una cuajada (cosas que, como dice mi madre, no hace falta tener hambre para tomarlas) y sale disparada a que la estrujen en el cercanías de Madrid.
En mi mochila llevo en una fiambrera pequeñita con una naranja pelada y separada en gajos, porque así es mucho más cómoda de comer (con lo que eliminamos la excusa de que no tomamos fruta en el curro porque "haber cómo la pelas sin pringarte de zumo a ti y a los informes trimestrales y demás...") y cuando me apetece algo salado, una pulguita o como en este caso, una porción del deliciosísimo plum-cake saldo cuya receta os pongo a continuación:

Plum-cake salado:
-4 huevos

-150g de queso fresco de untar light (o quark o queso fresco batido, ambos semidesnatados)
-225g de harina integral
-1 sobre de gasificante

-1 cucharadita de sal
-75g de pechuga de pavo

-8 ciruelas pasas

-1 cucharada de aceite de oliva virgen

-1 cucharada de sésamo tostado

-1 pizca de romero

-1 pizca de nuez moscada

Rehidratamos las ciruelas en agua caliente.

Separamos las claras de la yemas. Batimos estas con el queso, la sal, la nuez moscada, el romero y el aceite.
Mezclamos la harina con el gasificante y tamizamos la mezcla. El salvado se quedará en el colador o tamiz, pero lo reincorporamos a la harina una vez tamizada.

Incorporamos a la mezcla de huevos la harina y el sésamo y lo mezclamos con una cuchara grande sin remover demasiado (al estar tamizada no hará grumos, por lo no hace falta casi remover).

Secamos las ciruelas y las cortamos en cuatro trozos.
Picamos las lonchas de pechuga de pavo en trozos del tamaño de las ciruelas.

Precalentamos el horno a 180º con función ventilador.

Batimos las clara a punto de nieve e incorporamos a la masa junto con las ciruelas y el pavo con una cuchara de metal sin remover tampoco demasiado (lo justo para que las claras se integren bien en la masa).
Engrasamos con aceite de oliva un molde de cake (el que yo usé mide 26x10'5x6 cm) y lo enharinamos ligeramente. Vertemos la masa y la repartimos homogéneamente dentro del molde. Introducimos en el horno, a los 10 minutos quitamos la función ventilador y horneamos otros 25 minutos.
Sacamos del horno, desmoldamos sobre una rejilla y cuando esté completamente frío, envolvemos en film y metemos al frigo. Dejar a temperatura ambiente 10 minutos antes de comer (si no tenemos tiempo, ponemos las porciones cortadas 5 segundos en el microondas)


Como veis, hemos sustituído la tradicional mantequilla de los cakes por otro lácteo como es el queso fresco semidesnatado, lo que le resta calorías y le da humedad y jugosidad.

En lugar de deciros lo riquísimo que está os pongo unas fotillos, para que juzgueis vosotros mismos:

Cuando sale del horno, con sus aspecto de medio-cake y medio-pan...


En la rejilla, enfríandose bien.


Foto de detalle, para que os regodeeis en su esponjosidad...